La rendición del cine

Ayotzinapa: el paso de la tortuga, Enrique García Meza , México, 2017

La noche del 26 de septiembre de 2014 43 estudiantes de la normal “Raúl Isidro Burgos” fueron desaparecidos por miembros de la policía estatal de Guerrero en la ciudad de Iguala y 3 más fueron asesinados. Ante el dolor y la indignación, los padres de los 43 comenzaron una lucha por el esclarecimiento de los hechos bajo la consigna “vivos se los llevaron, vivos los queremos” que continúa hasta ahora.

 

“Ayotzinapa: el paso de la tortuga” hace un recuento de lo ocurrido a partir de testimonios de sobrevivientes, periodistas e investigadores del GIEI enmarcando la trágica noche en el recurrente y desigual enfrentamiento del Estado mexicano, cooptado ahora por grupos del crimen organizado, contra las normales rurales. Filmado para ser exhibido por TV UNAM, el documental logra desprenderse de la maniquea voz en off que caracteriza las producciones del Canal 6 de julio pero no va más allá del mero registro acumulando banderas del movimiento (videos de apoyo internacional, declaraciones de funcionarios públicos, titulares) bajo un propósito nunca puesto en duda.

La obra de García Meza es un intento más de legitimar, difundir y mantener viva (ahora desde una institución universitaria) una memoria que, al no ser reconocida por el Estado, luce continuamente amenazada. Despojándose del simbolismo que ha potenciado al documental mexicano reciente (Tempestad [Tatiana Huezo, 2016] No sucumbió la eternidad [Daniela Rea, 2017]), “Ayotzinapa: el paso de la tortuga” es un claro ejemplo de cuando la estética capitula ante la ética: de cuando lo que consideramos bello se rinde, con toda razón, ante la búsqueda de la verdad y la demanda de justicia.      

Samuel Lagunas     
Marzo de 2018

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