Retratos de otredad

El sol punzante baña la costa de Pinotepa Nacional en Oaxaca. Los pescadores esperan el picar de las cañas, las peluqueras trazan excéntricas figuras en las cabezas de los jóvenes y en media calle vendedores improvisados tratan de convencer a turistas de gastar su dinero con lo que sea que ofrezcan. La sofocante atmósfera playera es un ente vívido, pero lo que termina por unificar a esta comunidad se encuentra en la forma en que los potentes rayos de luz se refractan sobre su tez, resaltando los contrastes de una piel cuyos matices son tan fuertes como su historia de adversidad y olvido.

Esta es la negrada a la que hace referencia el título del nuevo filme del director mexicano Jorge Pérez Solano, donde su propuesta retrata con preciosismo y precisión las cotidianidades que forjan la identidad de esta comunidad a través de las composiciones inspiradas e iluminación impresionista de la fotografía de César Gutiérrez.

Si bien el manejo estético destaca en su riqueza naturalista, el filme se desarticula cuando el énfasis pasa de manera forzosa al desarrollo de un argumento formulaico que ve al protagonista Neri, a su esposa y a su querida, lidiar con una serie de incidentes que exaltan la incertidumbre de su condición. Aquí el principal detrimento yace en la dicotomía entre tono y registro actoral, donde el recitar monótono de diálogos estériles explicitan la limitante conceptual de un director que trabaja con no-actores dentro de la rigidez de un guión esquemático.

La visibilización que propone el filme es sin duda relevante, pero al concluir queda la impresión que la voz de la negrada yace más en el sutil lirismo de su día a día que en el subrayado de diálogos que por más empatía que tengan, vienen desde otra condición.

Alonso Aguilar Candanedo
Marzo 2018

Facebook Twitter Google+ Pinterest