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Carlos Saura

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Carlos Saura tenía 4 años cuando estalla la Guerra Civil. Su infancia ocurre entre el miedo y la hegemonía del pensamiento reaccionario. En 1955, mientras filma películas amateurs, algunos cineastas llegan a la conclusión de que el cine español es “políticamente ineficaz, socialmente falso, intelectualmente ínfimo, estéticamente nulo, industrialmente raquítico”. 
A los 25 concluye sus estudios de cineasta; primero se gana la vida como profesor y en 1960 dirige Los golfos, lejos de la influencia de la Nueva Ola Francesa, se decanta por el neorrealismo: sorprenden los puentes que hay entre Los golfos, Accattone (1961, Pier Paolo Pasolini) y La comarca seca (1962, Bernardo Bertolucci).  
Los golfos es seleccionada para formar parte del Festival de Cannes y recibe la maldición de la censura, que durante dos años impide su estreno. Después recibe la invitación de Berlín donde se programan Llanto por un bandido (1964) y La caza (1966), ésta recibe el Oso de Plata y es el inicio de los muchos reconocimientos que acumula a lo largo de 49 películas.

A Peppermint frappé llega Geraldine Chaplin, quien se convierte en la protagonista de 9 de sus películas y en su musa; una de las situaciones más notables de esta colaboración es el tránsito del mundo masculino hacia un universo familiar, donde la presencia de la mujer es esencial. Son 9 relatos que le cambian el rostro al cine español y le permiten salir de sus fronteras. En 1974 y 1976 filma las poderosas La prima Angélica, Premio del Jurado de Cannes y Cría Cuervos donde repite el reconocimiento. La colaboración termina con Mama cumple 100 años, la primera de sus 3 nominaciones al Oscar.
En 1981 inicia su colaboración con el coreógrafo Antonio Gades y filman Bodas de Sangre; si bien Federico García Lorca ya había quebrado al silencio franquista, Saura es uno de los primeros españoles en adaptar al cine una obra del andaluz. La adaptación es el soberbio montaje de un espectáculo de música y baile. El punto más alto es Carmen (1983). A partir de ahí el cineasta ha documentado las distintas expresiones de la danza, la música y la identidad regional.
Cineasta incansable se mantiene filmando al ritmo de una película por año, hacer un resumen de la obra que recorre las últimas 3 décadas nos rebasa, sin lugar a dudas ha mantenido su apuesta por una obra iluminada por la pasión a la música, la danza, la cultura popular y la historia.
El FICG se honra en tener la presencia de uno de los grandes cineastas de nuestro tiempo.

Gerardo Salcedo Romero
DIRECTOR DE PROGRAMACIÓN

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