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La rendición del cine

Ayotzinapa: el paso de la tortuga, Enrique García Meza , México, 2017

La noche del 26 de septiembre de 2014 43 estudiantes de la normal “Raúl Isidro Burgos” fueron desaparecidos por miembros de la policía estatal de Guerrero en la ciudad de Iguala y 3 más fueron asesinados. Ante el dolor y la indignación, los padres de los 43 comenzaron una lucha por el esclarecimiento de los hechos bajo la consigna “vivos se los llevaron, vivos los queremos” que continúa hasta ahora.

Invisible: cuando la soledad se hace rutina

Ely (Mora Arenillas) tiene 17 años y todos los días al llegar a casa se quita el abrigo, corrobora que su madre está dormida, le apaga el televisor, come algo y se duerme viendo cualquier cosa. Una y otra vez el director Pablo Giorgelli nos muestra esta secuencia porque no hay invisibilidad más grande que serlo en la propia casa.
Este conflicto de Ely pronto se acrecienta debido al embarazo inesperado producto de las relaciones con uno de los socios dueños de la veterinaria donde labora como asistente.  Ella no desea tenerlo, pero es invisible dentro de un sistema social que tampoco es efectivo para contenerla.

La reducción de la memoria

El fantasma del español José Merino del Río, fallecido en 2012 y quien fuera un notable diputado en Costa Rica durante dos periodos entre 1998 y 2010, se halla como una presencia omnipresente en ¿Dónde estás? (2018), documental dirigido por su hija Maricarmen Merino Mora. A partir de material de archivo, fotografías, entrevistas y cartas, la novel directora explora el legado emocional de este espectro que navega entre un relato intimista y el déficit que provoca la figura de un ser ausente.

La vida distante en el Nuevo Cine Argentino

Invisible (2017) de Pablo Giorgelli

Un plano medio abre la cinta. Al centro aparece Ely, una adolescente de gesto adusto e indiferente a la vez, que mira de frente al que tendría que ser el pizarrón de un salón de clases mientras desde el fuera de campo escuchamos a su profesor hablar sobre las convenciones internacionales. El tiempo transcurre pero Ely ni se inmuta, no hay algo que le interese menos que el estatuto fundacional de los husos horarios. Ella está en otra parte, lejos de ella misma, de la clase pero también de la cámara. Invisible (2017), reciente filme del argentino Pablo Giorgelli, ensaya por un lado, sobre el fracaso de las instituciones en el digno desarrollo emocional y psicológico de las y los adolescentes, y por el otro, más interesante aun, en las posibilidades de capturar con la imagen cinematográfica aquello intangible que modela el mundo interior de cada persona.

Wiñaypacha: la comunidad al borde

Wiñaypacha (Eternidad), Óscar Catacora, Perú, 2017

En años anteriores se produjeron en México Sueño en otro idioma (Ernesto Contreras, 2017) y El sueño del Mara’akame (Federico Cecchetti, 2016), cintas donde la ausencia de una nueva generación que aprehenda el idioma y las tradiciones amenaza con derruir toda la cultura. En Wiñaypacha, primera película hablada en aymara, el problema se repite: Wilka y Phaxsi viven al pie de un nevado y afrontan su octogenaria existencia cada día con más limitaciones físicas preguntándose por qué su hijo, quien decidió migrar a la ciudad, no ha vuelto a visitarlos.

Del paisaje y la espera

Wiñaypacha (2017) de Oscar Catacora

En el preludio de su novela Zama, Antonio Di Benedetto entona una de las más bellas dedicatorias jamás escritas: «A las victimas de la espera» nos dice. Un gesto amable para con aquellos que, como a su personaje, las circunstancias les condenaron al margen de sus propias vidas. En Wiñaypacha, resplandeciente opera prima de joven cineasta peruano Oscar Catacora, en dónde el apabullante paisaje andino reclama el abandono de una pareja de ancianos, la espera por el regreso del hijo pródigo se instala como único guardián de la continuidad.

La eternidad de un retorno negado

La esperanza de un regreso puede ser eterna. La perpetuidad intenta encontrar su ocaso en el anhelo de una meta que no llega, y que se prefiere disfrazar de una armonía que después se extiende en un vaivén de desilusión y hastío. Los dos ancianos aimaras de Wiñaypacha (2017) ven con deseo la llegada de un hijo ausente que prefirió abandonar las montañas peruanas para buscar, quizá, su propia eternidad en otro sitio.

Retratos de otredad

El sol punzante baña la costa de Pinotepa Nacional en Oaxaca. Los pescadores esperan el picar de las cañas, las peluqueras trazan excéntricas figuras en las cabezas de los jóvenes y en media calle vendedores improvisados tratan de convencer a turistas de gastar su dinero con lo que sea que ofrezcan. La sofocante atmósfera playera es un ente vívido, pero lo que termina por unificar a esta comunidad se encuentra en la forma en que los potentes rayos de luz se refractan sobre su tez, resaltando los contrastes de una piel cuyos matices son tan fuertes como su historia de adversidad y olvido.