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Paulo Branco

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“Es cierto que me gusta estar involucrado en películas que no existirían sin mí. Hacer algo que alguien más podría hacer, no me interesa lo suficiente…”
Paulo Branco

Paulo Branco comenzó su carrera como productor en 1979, con una visión muy clara de cómo quería manejar su carrera. En primer lugar, si deseaba realizar películas que realmente le apasionaran, supo que tendría que producir en diferentes países, además de en su natal Portugal. En segundo lugar, para poder tener control de todas las decisiones importantes de sus películas y conservar todos los derechos de venta sobre éstas, Branco supo que debía permanecer como un productor independiente, evitando las coproducciones y evitando recibir fondos de gobierno u otras empresas.

Como extraído de una historia de las hermanas Wachowski, Branco parecía poseer la bendición del oráculo para descubrir nuevos talentos y emprender proyectos que a simple vista parecerían imposibles. Su sagacidad y empeño lo convirtieron en un líder inspirador y maestro influyente para muchas personas, todo un Morfeo para el mundo de la producción cinematográfica.

Su fidelidad a sus políticas de trabajo, su innato radar para descubrir directores prometedores, su confianza en aceptar películas de alto riesgo y su habilidad para trabajar con presupuestos ajustados le han permitido construir una prestigiosa trayectoria mundial y trabajar con aclamados directores como Jacques Rozier, Manoel de Oliveira, Benoît Jacquot, Raoul Ruiz, Wim Wenders, Chantal Akerman, Peter Handke, Michel Piccoli, Jean Claude Biette, Sharunas Bartas, Andrzej Zulawski y David Cronenberg.

Además de ser un renombrado productor, Branco posee cadenas de cines y compañías de distribución tanto en Portugal, como en Francia; ha sido miembro del jurado de diversos festivales como el de Berlín, Venecia y Rotterdam, y es presidente del Festival de Cine de Lisboa y Estoril, fundada en 2007.

Para Paulo Branco el cine es más que sólo entretenimiento; es un espejo de la identidad y la cultura de cada país, una ventana a la cosmovisión de cada artista y realizador. Distribuyendo y exhibiendo películas independientes, que los inversores más cautelosos rechazarían por tratarse de proyectos no comerciales, y creyendo en nuevos talentos, Branco contribuye a preservar y dar visibilidad internacional a dichos testimonios culturales.

Con más de treinta años de carrera y una filmografía que supera las 270 películas, Branco es, hoy por hoy, uno de los productores independientes más prolíficos y
creativos en Europa.

— Georgina Furber Avila
Coordinadora de programación

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